Paso a paso

 Por María Grazia Argüello

El pasado domingo 11 de este mes se celebraron las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en las que el ganador fue sin dudas el descontento social, permitiendo de esta manera el potencial regreso de la oposición al gobierno.
Debido a esto, sin haber transcurrido 24 horas desde la divulgación de los resultados, los mercados fueron víctimas de una sobre reacción, que llevó al dólar a superar los $60, que hizo caer el precio de los bonos en aproximadamente 20%, bajar 38% el S&P Merval y elevar en más del doble el valor del riesgo país que llegó a 1.759 puntos.
Frente a este escenario, el actual presidente Mauricio Macri anunció una batería de medidas de emergencia que quizás hayan sido tomadas de manera extemporánea.
La eliminación del IVA en los alimentos de la canasta básica, o el aumento excepcional en la AUH presentan un pequeño alivio para el ciudadano pero un importante costo fiscal para el país.

A este cóctel explosivo se sumaron el reclamo de los gobernadores peronistas, quienes alegan no poder afrontar el cumplimiento de las obligaciones salariales y la prestación de servicios esenciales debido al recorte de ingresos que sufrirán por las medidas de emergencia, y la renuncia del ahora ex ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
Entonces sólo seis días después de celebrarse las elecciones fue menester nombrar un nuevo ministro, Hernán Lacunza, quien el día martes junto al presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Guido Sandleris, ratificaron la continuidad de la política monetaria de control de agregados y la intervención a través de las reservas de manera responsable, terminando su presentación con la afirmación de que la inflación se acelerará en los próximos meses como consecuencia de la corrección cambiaria.
Asimismo, la profundización de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, sumado a los comentarios de el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que resultaron menos amigables de lo que esperaba el mercado, generaron sobre el final de la semana una reacción negativa que a su vez afectó a los emergentes, tal el caso de Argentina. Sin embargo, como dice el proverbio chino, en toda crisis hay oportunidad y la crisis actual en el país no fue la excepción.

El día siguiente a los comicios, dentro de la desestabilización que sufrió el mercado, las tasas de interés de las letras del Tesoro capitalizables en pesos (Lecap) alcanzaron niveles de entre 180% y 200% como consecuencia de la venta masiva de estos papeles a precios interesantemente bajos por parte de los fondos comunes de inversión que necesitaban liquidez para hacer frente a la los rescates que comenzaron a padecer.
De manera similar, el precio de las Letras del tesoro en dólares (Letes) también se vio resentido, generando rendimientos de entre 20% y 30%.
Mientras, las tasas de caución se estabilizaron en niveles cercanos a 60% en pesos y 4% en dólares, es decir que un inversor podría tomar dinero prestado a una tasa relativamente baja para comprar un activo que devengará una tasa superior.
La inestabilidad existente desde principio de año se intensificó luego de las elecciones, generando un efecto adverso en la rentabilidad de las carteras.
Por este motivo, el inversor conservador debería optar por mantener su cartera dolarizada con títulos a corto plazo como Letes en dólares con vencimiento en septiembre, o bonos corporativos como Tecpetrol 2022 o Panamerican Energy 2021.

Mientras, los inversores más agresivos podrían optar por bonos con legislación extranjera con baja paridad para que en caso de una reestructuración se pueda obtener un mejor arreglo. Además, las tasas altas en pesos abren la posibilidad de invertir en un escenario de cierta estabilidad cambiaria a corto plazo, logrando un rendimiento real positivo en torno a 2% semanal.
Por el momento se recomienda prudencia en el mercado accionario, ya que de continuar un escenario desfavorable, la renta variable debería ajustar sus niveles de valuación aproximándose a la situación en el mercado de renta fija.

*Operadora de la Mesa y Asesora en S&C Inversiones SA

Fuente: https://comercioyjusticia.info/blog/opinion/paso-a-paso-2/
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