Córdoba: comenzó el juicio al fiscal federal de San Francisco por concusión agravada y tráfico de influencias

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Córdoba comenzó hoy el juicio contra el fiscal federal de San Francisco, acusado de concusión agravada y tráfico de influencias. Luis María Viaut está acusado junto con un empleado de la dependencia a su cargo y otras tres personas más de cobrar sobornos para frenar investigaciones y de ejercer su influencia para intervenir en causas en curso en la justicia ordinaria. En el debate interviene la Fiscalía Nº 2 ante el TOCF, a cargo de Carlos Gonella y la fiscal de primera instancia de Villa María, María Marta Schianni . 

Los cinco imputados llegaron a juicio por dos hechos, en un requerimiento presentado por la fiscal federal subrogante María Virginia Surghi. Viaut y Darío Fabián Rivarola, empleado de su fiscalía, están acusados de concusión agravada, en carácter de coautores, por ofrecer “cajonear” una investigación en curso mediante el pago de sobornos. En el segundo hecho, ambos están acusados de tráfico de influencias, con Gerardo Agustín Panero y Walter Gustavo Fattore como partícipes necesarios, luego de que Víctor Brugnoni, acusado de cohecho activo, les ofreciese dinero a cambio de su intervención en una causa en la justicia ordinaria.  

A partir de estos hechos, se creó en la Procuración General de la Nación un expediente luego de que Schianni informase la existencia de las actuaciones. Se inició así un proceso disciplinario conforme a la Resolución PGN 2627/15 en el que se le pidieron explicaciones a Viaut. Con dictamen unánime de los fiscales Ozcar Ciruzzi, Guillermo Pérez de la Fuente, Susana Pernas y Alejandro Alagia, el Consejo determinó que Viaut no continúe en funciones. 

El debate oral

El tribunal está presidido por la magistrada federal María Noel Costa y lo integran también los jueces Julián Falcucci y José Fabián Asis. En la jornada inicial, luego de que se leyese la acusación, Fattore y Panero reconocieron su participación en el segundo hecho y pidieron perdón al igual que Brugnoni, que aseguró haber sido víctima de una estafa luego de que los demás imputados lo contactasen para solicitarle dinero para mejorar la situación procesal de su hijo. Además, se le tomó testimonio a cuatro personas en relación al primer suceso. 

En el primero de los hechos, en el marco de una presunta investigación llevada a cabo por la Fiscalía Federal de San Francisco, Viaut, mediante Rivarola -empleado de la dependencia a su cargo- habría solicitado dos millones quinientos mil pesos pesos al gerente y al presidente de una cooperativa tambera para que ciertas irregularidades que surgían de la investigación quedaran “cajoneadas” y que de ese modo se evitaran procedimientos que resultaban inminentes. 

De acuerdo a la acusación fiscal, Rivarola mantuvo una primera reunión con el gerente de la cooperativa, donde se presentó como miembro de la fiscalía federal y se informó sobre la investigación en curso. Más tarde ese mismo día, a través de una persona en común, hizo llegarle al hombre el monto requerido y al día siguiente mantuvieron una nueva reunión a la que asistió el presidente de la firma. Por último, otro encuentro en el que Rivarola exhibió documentación relativa a la cooperativa que involucraba personalmente al gerente, con la finalidad de persuadirlo para que abonase la suma solicitada. 

En el segundo de los hechos, el 23 de septiembre de 2020, Rivarola -como persona interpuesta de Viaut-, Panero y Fattore se reunieron con Víctor Brugnoni en la localidad de Las Varillas. Allí, Brugnoni les entregó 17.100 dólares por las gestiones realizadas para mejorar la situación procesal de su hijo, detenido en el marco de una causa penal en la justicia ordinaria. Esto fue informado por Rivarola a Viaut, que dispuso que el dinero debía ser llevado al día siguiente a su fiscalía para ser repartido. 

La situación había comenzado un mes antes, cuando por medio de Fattore y Panero, Brugnoni se contactó con Rivarola y Viaut para solicitarles que ejerciesen las influencias que fueran posibles sobre quienes llevaban a cabo la investigación penal en contra de su hijo por el delito de abuso sexual con acceso carnal, que tramitaba en la Fiscalía de Instrucción y Familia del turno 2 de Bell Ville. El 26 de agosto de ese año, Viaut se comunicó telefónicamente con Rivarola y lo puso al tanto de la intención de Brugnoni de abonarles la suma de 250 mil dólares, de los cuales gran porcentaje sería repartido entre los dos y presuntamente un porcentaje mejor serían entregados a Panero y Fattore. También coordinaron la modalidad con la que podrían influir en la investigación penal llevada a cabo. 

Rivarola se encargó de comunicarse telefónicamente con Brugnoni para ponerlo en conocimiento de las gestiones y también para coordinar encuentros presenciales junto a Penaro y Fattore para establecer la modalidad de pago. De acuerdo a la acusación, el 21 de septiembre de 2020, Viaut se comunicó telefónicamente con Rivarola y le informó que Panero había realizado gestiones para cobrarle a Brugnoni una parte de lo que se había comprometido a abonar en función de beneficios parciales que había obtenido su hijo respecto de situaciones que comprometían la causa en la que se encontraba implicado. Ese mismo día, Panero se comunicó telefónicamente con Viaut para consultarle el monto de dinero que debía cobrarle a Brugnoni, y el fiscal le indicó en código la suma de dos millones de pesos.

Bajo ese panorama, Panero y Fattore se comunicaron nuevamente con Brugnoni para solicitarle el dinero requerido por Viaut, quien accedió a abonar el equivalente a ese monto en dólares, quedando pendiente una entrega mayor en caso de que lograsen obtener la libertad de su hijo. Posteriormente, ambos hombres intentaron realizar mayores gestiones tendientes a lograr que Brugnoni abonase una suma mayor de dinero, lo que no ocurrió. 

El 1 de diciembre de 2020, a partir de allanamientos ordenados en la causa, se hallaron en la Fiscalía Federal de San Francisco 843.500 pesos y 8900 dólares que serían resultado de las gestiones ilícitas realizadas por Viaut y Rivarola, cuyos teléfonos celulares, desde los cuales coordinaron y gestionar estos hechos, también fueron secuestrados. 

Para el MPF, Rivarola no operaba a espaldas de Viaut, ya que era el fiscal quien decidía en qué casos se iban a efectuar los requerimientos ilegales, a quién se le formularía la exigencia y qué se prometería a cambio de la misma, impartía directivas y recibía las novedades de cada una de las maniobras. De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio, “Viaut no solo estaba al tanto de las maniobras que realizaba Rivarola, sino que era quien establecía los parámetros dentro de los cuáles se concretarían”.

Fuente: https://www.fiscales.gob.ar/procuracion-general/cordoba-comenzo-el-juicio-al-fiscal-federal-de-san-francisco-por-concusion-agravada-y-trafico-de-influencias/

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